El martes 7 de Noviembre abrió sus puertas un casino en Pennsylvania, dos años después de que los legisladores autorizaran el juego de azar para la recaudación de fondos con fines de reducir los impuestos sobre la propiedad. Una gran cantidad de personas esperaba ansiosa la apertura de las puertas del mencionado casino, quienes en menos de 10 minutos, ocuparon casi todas las 1.100 máquinas de juegos.
La inversión fue realizada por la Tribu de Nativos de Connecticut, quienes gastaron 70 millones de dólares en una sala de juegos de azar de dos pisos con casi 1.100 máquinas de juegos, un bar y una plaza de comidas con tres restaurantes. Sin contar con la elegancia de los casinos de Las Vegas o la modernidad de los casinos de Atlantic City.
Una gran cantidad de apostadores expresó su alegría frente al nuevo emprendimiento y la conveniencia de ir al Mohegan Sun, en lugar de tener que ir hasta Nueva Jersey, Nueva York o Delaware.
Ed Rendell, gobernador de Pennsylvania, celebró con felicidad la apertura del casino como un primer paso muy significativo para poder reducir los impuestos sobre la propiedad, mientras que los opositores al casino dijeron que aumentará el crimen y atraerá todo tipo de antisociales.


