Los dos casinos flotantes que posee Cirsa en el puerto argentino de Buenos Aires están cerrados al público desde principios del mes. Esto se debe a un conflicto sindical, ya que “el capitán y los oficiales del barco forman parte de un sindicato, mientras que el resto de trabajadores están afiliados a otro y exigen la equiparación de las condiciones laborales”.
El cese del funcionamiento de los casinos flotantes de Cirsa no contribuye a mejorar la situación que está atravesando la compañía catalana.















